Una parte significativa de las pequeñas y medianas empresas aún no percibe firmemente la sostenibilidad como una clara oportunidad para mejorar sus resultados económicos.
A pesar de reconocer que es algo deseable, consideran que sumarse a ella es más una necesidad de respuesta a la demanda social, de mejora de la imagen de marca, o de cumplimiento de las nuevas normativas, en lugar de visualizarlo como una inversión estratégica rentable para su empresa.
Lo cierto es que aunque existen encuestas en sentido positivo (“El 84% de los directivos creen que su empresa facturará más siendo más sostenible”. El País Economía/Cinco Días, enero 2024), muchas pymes todavía no lo tienen tan claro (“los negocios familiares en España y en el mundo no tienen a los criterios medioambientales, sociales y de gobierno (ESG) entre sus prioridades estratégicas para los próximos dos años, lo que podría poner en peligro su legado en el medio y largo plazo”. Informe PWC, 2023).
En cualquier caso, vamos a profundizar en por qué es rentable la sostenibilidad para una empresa.
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ToggleConcretando la sostenibilidad en la empresa
La falta de mayor información o difusión en cuanto a los efectos cuantificables de la sostenibilidad hacia la propia empresa contribuye a estas percepciones dispares.
Esta falta de especificación comúnmente aceptada en cuanto a contenidos y alcance del también denominado Triple Impacto, así como cómo se concreta la aplicación de los criterios ESG y sus consecuencias y beneficios, hace que puedan existir en el colectivo empresarial visiones parciales o sesgadas. Afortunadamente en estos tiempos veremos una aceleración de este proceso de normalización gracias a la labor conjunta de todos los agentes que promovemos ese cambio.
Como primer concepto de sostenibilidad en la empresa, todos tenemos claro que incluye cuestiones como la huella de carbono y los procesos de fabricación, logística, materiales, residuos y en general el impacto en el medio ambiente. Estas mejoras a su vez provocan una optimización de recursos y eficiencia que redunda en nuestro beneficio.
Por otra parte, también abarca al bienestar del entorno social, así como el gobierno de la empresa que vela por todo ello.
La rentabilidad por Trabajadores, Clientes y Finanzas
Sin embargo, a menudo los empresarios o directivos no consideramos dentro de este concepto de estrategia de sostenibilidad a áreas cruciales como los Trabajadores, Clientes y Finanzas. Se avanza en la evolución y transformación de estas áreas sin considerar importantes acciones como parte de un Plan de Sostenibilidad integrado con el total de la estrategia de la empresa, cuando sin embargo todas estos efectos están entrelazados. La sostenibilidad es un gran motivo que genera cohesión y motivación entre nuestros equipos, así como puede dinamizar las relaciones con nuestros clientes.
Por ello, en este caso vamos a intentar visualizar de un modo sencillo la rentabilidad de la sostenibilidad relacionada con estos tres conceptos anteriores.
TRABAJADORES
La sostenibilidad empieza por las personas.
Productividad. Las empresas que apuestan por las personas, tanto desde la motivación y el empoderamiento como desde la integración de vida profesional con las circunstancias personales, obtienen una mejora de la productividad de entre el 10 y el 20% según los estudios de grandes consultoras.
Rotación, retención y atracción de talento. Tanto por los costes que conlleva atraer y formar a un nuevo empleado, como por los costes de oportunidad de no retener a personas valiosas en las que se ha invertido mucho, la rotación y el talento es el quebradero de cabeza de muchas empresas. En este sentido, es muy elocuente el dato reflejado en encuestas de LinkedIn que indica que más del 80% de las nuevas generaciones priorizan el alineamiento de sus valores con la elección y permanencia en un trabajo
Innovación. Una estrategia de sostenibilidad bien implementada conlleva una cultura y políticas organizativas que redundan en ideas y colaboraciones que mejoran e innovan en productos y procesos significativamente.
CLIENTES
Las ventas, la primera línea para la rentabilidad de una empresa, siempre se hace a través de la motivación de los clientes. Las políticas enfocadas a sostenibilidad pueden tener un gran impacto en nuestras ventas.
Imagen de marca. Si la sostenibilidad se sustenta en impactos reales y huimos del greenwashing, generamos una identificación emocional auténtica con nuestra marca. Tanto desde el propio producto o servicio realizado como el conjunto del impacto sostenible de la empresa, se genera una identidad corporativa y una reputación de marca muy positiva.
Fidelización de clientes y atracción de nuevos. Cada vez más clientes leen las etiquetas. Cada vez hay más conciencia sobre el origen, materiales y procesos en los productos. Las prioridades y decisiones personales están cambiando. Estamos dispuestos a interactuar con marcas que escuchan nuestros deseos de contribuir al mundo con nuestros miles de granos de arena.
Acceso a segmentos de clientes más rentables. Salvo que nuestra empresa esté en posicionamiento barato-volumen (y aun así), por lo general los clientes están cada vez más concienciados y dispuestos a elegir y gastar más en productos y servicios sostenibles. Esta es una tendencia que irá aumentando progresivamente de un modo imparable.
FINANZAS
La sostenibilidad y supervivencia de la propia empresa comienza por el estado de sus finanzas.
Acceso a recursos financieros. La implementación de prácticas sostenibles facilita el acceso a financiamientos y subvenciones tanto públicos como privados. De hecho, para algunos, y muchos en el futuro, será requisito imprescindible.
Mejor fiscalidad. El desarrollo de políticas de sostenibilidad en la empresa tiene un efecto muy beneficioso sobre la fiscalidad de la empresa, La reglamentación irá potenciando este efecto cada vez más.
Mayor valor de la empresa. Los fondos de inversión buscan cada vez más empresas sostenibles como garantía de solidez y futuro. Ello mejora significativamente la valoración de las mismas, con todas las consecuencias corporativas positivas que ello supone.
La Sostenibilidad como Estrategia
La sostenibilidad debe integrarse y adaptarse a los intereses de la empresa para poder integrarse firmemente en su estrategia. Por otra parte, la propia sociedad y la leyes, como ha ocurrido en tantas otras ocasiones, nos empujarán a ello.
Dados los beneficios tanto tangibles como intangibles en todas las áreas de impacto y en la propia sostenibilidad de la empresa, debemos ponernos en marcha para situarla en el rango que se merece en nuestra estrategia empresarial.
Con una clara visión de futuro, la sostenibilidad tiene una gran relevancia para la rentabilidad y la supervivencia de la empresa. Por poner una comparación clara, todos hemos asumido que la transformación digital es fundamental para la empresa. Asimismo, la transformación sostenible debe tener el mismo rango. Estas dos estrategias pueden sumarse en un gran salto para la empresa.
La sostenibilidad en su amplio concepto, es la nueva ola de transformación en los negocios. En las últimas décadas, desde internet, la globalización, la transformación 4.0, la IA ahora, han sido grandes cambios de paradigma que han empujado a las mejoras de las empresas y su competitividad. Estamos ante otra nuevo e importante cambio. En este caso, es algo que redundará en el bienestar de todos, de las personas, del medio ambiente, y por supuesto, de las propias empresas.
Se juntan tantos beneficios que tenemos la gran oportunidad de convertirnos en agentes del cambio hacia un mundo mejor y dejar nuestro legado.
Integra en un Plan de Sostenibilidad e Impacto
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